El autismo es un trastorno que afecta al desarrollo y a la conducta social de los niños que lo padecen. A diferencia de otras enfermedades, no existe una prueba médica que permita un diagnóstico fiable, y la detección de este desorden se consigue analizando el comportamiento del niño.
El trastorno del espectro autista (TEA), puede llegar a diagnosticarse antes de los 18 meses si estamos atentos a ciertas señales que podrían pasar desapercibidas a ojos inexpertos.
Conseguir un diagnóstico precoz es fundamental para que los niños puedan recibir cuanto antes la ayuda que necesitan. Por ello, la psicóloga Úrsula Persona nos habla de las señales a las que debemos estar atentos para detectar un posible caso de TEA.



