Después de largos periodos sin salir del hogar, no es infrecuente que se presente miedo a salir de casa. El exterior provoca sensación de inseguridad y nos sentimos confortables en la protección de nuestro hogar.
Se trata de agorafobia, un miedo irracional a salir de casa que debe ser tratado adecuadamente para que no se cronifique.



